Las autoridades iraquíes de medicina forense y fosas comunes han dado los primeros pasos oficiales para abrir un lugar de enterramiento cerca del santuario de Şerfedîn, en Shingal, donde permanecen los restos de 62 personas a la espera de una identificación formal.
Una delegación del Instituto de Medicina Forense de Bagdad y de las autoridades iraquíes encargadas de las fosas comunes inspeccionó recientemente el lugar y comenzó a registrar información de familias que se cree que tienen familiares entre las víctimas.
Según el informe, los restos pertenecen a 62 personas que fueron asesinadas durante los ataques de ISIS y cuyo lugar de enterramiento fue localizado cerca de [Khana/Xana Sor] después de que la zona fuera recuperada de ISIS en 2015. Posteriormente, los cuerpos fueron enterrados cerca del santuario de Şerfedîn sin análisis de ADN ni identificación formal.
Casi once años después, las identidades de las víctimas todavía no han sido establecidas, lo que impide que las familias sepan con certeza si sus familiares se encuentran entre las personas enterradas en el lugar.
La reciente visita representa el primer paso oficial para poner fin a esa incertidumbre. Se espera que las autoridades comiencen los procedimientos formales para abrir el lugar de enterramiento, tras lo cual los restos serían trasladados a Bagdad para su examen forense y análisis de ADN.
Una vez completada la identificación, se espera que los restos sean entregados a sus familias para que puedan darles sepultura.
Para las familias ezidíes, este proceso tiene una importancia que va mucho más allá de la identificación forense. Muchas continúan viviendo sin respuestas definitivas sobre familiares que fueron asesinados o desaparecieron durante los ataques de ISIS. La recuperación, identificación y devolución de los restos constituye una parte esencial para establecer la verdad sobre lo ocurrido y permitir que las familias entierren a sus seres queridos con dignidad.