Un hombre ezidí de Shingal vive bajo asilo eclesiástico en una ciudad de Alemania tras recibir una decisión que ordena su traslado a Bulgaria.
Según la radiotelevisión alemana SWR, lleva ocho años viviendo en Alemania, ha aprendido alemán, ha trabajado, ha completado una formación profesional y tiene familiares cercanos en el país con derecho legal a permanecer allí.
Las autoridades alemanas rechazaron su solicitud de asilo y tienen previsto trasladarlo a Bulgaria, donde fue registrado por primera vez al entrar en la Unión Europea. Teme que una transferencia pueda acabar exponiéndolo a una expulsión hacia Irak, donde la situación de seguridad en Shingal sigue siendo peligrosa para los ezidíes.
Una congregación protestante le ha proporcionado refugio temporal durante las últimas tres semanas. El asilo eclesiástico no otorga inmunidad jurídica formal, pero puede dar a las autoridades tiempo para revisar un caso cuando existe el riesgo de que se produzca una injusticia grave.
El caso pone de relieve la incertidumbre a la que se enfrentan los ezidíes en Alemania cuando una larga residencia, la integración y los vínculos familiares entran en conflicto con las normas de la Unión Europea sobre traslados en materia de asilo.